
Zas, corte de tijera. Avanzo un pasito. Matrícula. Otro pasito. Cartel a la pared. Un pasito mas.
A lo lejos veo unas paredes blancas, y un poco mas lejos las montañas.
Planes planes y planes, y parece mentira que a veces unos pasitos tan insignificantes como el corte de una tijera nos acerquen tanto a un sueño.
Y ahora... Rumbo al horizonte.
1 comentario:
Por suerte o por desgracia todos los caminos se hacen pasito a pasito. No hay otra forma. Tampoco es problema, mientras podemos caminar.
;)
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